martes 2 de marzo de 2010

Terremoto en Chile provoca caída de frutas y problemas en sistemas de frío en el sector frutícola

Aún es temprano para realizar una evaluación exacta de los daños provocados por el terremoto del sábado pasado, sin embargo, los primeros informes indican problemas en instalaciones de pakings y sistemas de regadío...
Exportadores y productores recorren campos e instalaciones para conocer el real impacto del terremoto del sábado 27 de febrero. Por el momento, es difícil cuantificar los daños ocasionados por la catástrofe. Éstos se conocerán con exactitud en los próximos días.
De acuerdo a lo informado por diversas fuentes de la industria se han reportado daños en instalaciones de pakings y sistemas de frío, principalmente en la zona sur del país, donde más fuerte se registró el terremoto. En los cultivos en tanto, la catástrofe provocó desprendimientos de fruta y problemas en los sistemas de regadío.
Isabel Quiroz, Directora Ejecutiva de iQonsulting, explicó que "hasta el momento vemos que no hay daños estructurales fuertes en las plantaciones, pero sí hay daño en algunas plantas de proceso y frigoríficos".
Añadió que "la mayor preocupación es el daño en la infraestructura de riego y el estado de los canales, lo cual no es fácil de ver en el corto plazo".
Manuel José Alcaíno, Presidente de Decofrut, comentó que a partir del terremoto probablemente se produzca un nuevo atraso en los envíos chilenos, que se sumaría al ya registrado en semanas anteriores -debido a adversas condiciones climáticas.
"No quiero ser alarmista" -enfatiza Alcaíno- "quiero que se entienda que va a haber un atraso esperable producto de lo acontecido". Por el momento, su principal preocupación son los envíos de uva de mesa a Estados Unidos ya que el ingreso de esta fruta a ese país tiene una fecha límite. La fruta debe salir de Chile el 27 de marzo y llegar antes del 10 de abril: "Tenemos cuatro semanas para cosechar y hay gente que no ha podido empezar porque no tiene los grados de azúcar aún. Entonces, ya estamos atrasados y ahora además nos afecta el terremoto".

Daños en la Región del Maule
Una de las regiones más afectadas por el terremoto fue la Región del Maule, en cuyos suelos abundan principalmente plantaciones de peras, manzanas, cerezas y kiwi.
Antonio Walker, Presidente de Fruséptima, aseguró que en la VII Región el daño más grande es la cantidad de fruta que cayó de los árboles, especialmente ahora que están en plena cosecha de peras y manzanas.
"Lo otro importante" - dice Antonio Walker- "es que no hemos podido regar normalmente. Tenemos daños en la zona de Río Claro, una zona muy potente desde el punto de vista frutícola. Estamos viendo cuándo se puede reestablecer el agua. Esta situación es bastante grave porque estamos en plena cosecha cuando el árbol necesita la mayor cantidad de agua. Tenemos problemas de energía, de cortes de canales, lo que va a alterar el funcionamiento normal de riego".
Cuenta además que "la gente se ha portado increíble porque a pesar de todos sus problemas personales han llegado a los campos a cosechar. Hemos detenido la cosecha porque las centrales frutícolas no pueden recibir fruta. Algunas están con fugas de amoníaco, con cortes de energía, y entonces es aconsejable que la fruta esté en los árboles".

Región de Los Lagos
Desde Osorno, en la Región de Los Lagos, José Antonio Alcázar, Gerente Técnico de la Sociedad Agrícola y Ganadera de Osorno (SAGO), explicó que "desde el punto de vista de infraestructura, nuestra región y nuestra provincia no sufrieron daños. Los problemas, producto de la falta de información, los estamos empezando a saber recién hoy, y están fundamentalmente asociados, en primer lugar, a la falta de combustible".
Agrega que en Osorno se acabó el petróleo y que están evaluando la posibilidad -a través de la Gobernación- de traer petróleo desde Argentina. Hace un llamado a las autoridades para que "liberen la importación desde el punto de vista de no exigir calidad, ni contenidos de azufre ni ninguna de esas cosas".
Agregó que "queremos que el Intendente nos facilite los permisos para importar combustible". Esto porque la región puede "transformarse en abastecedor de alimentos para la zona afectada por el terremoto. Queremos darle prioridad al sector productivo".

Fuente: Portal Frutícola

martes 8 de diciembre de 2009

Primeros envíos de arándanos comienzan a salir de la región

Funcionarios del SAG comenzaron a inspeccionar en origen de los envíos de arándanos a mercados de Europa, Asia y Estados Unidos...
Durante la temporada 2008-2009 se exportaron seis millones de cajas de productos.
Los primeros envíos de arándanos a Asia comenzaron a "zarpar"  desde  la Región del Bío Bío, dando así inicio a la temporada de exportaciones hortofrutícolas 2009 - 2010, informó Jaime Peña Cabezón, director Regional SAG Bío Bío.
El directivo destacó que este año la temporada de exportaciones en la Región se retrasó aproximadamente 15 días producto de las condiciones climáticas que han afectado a la Región.
Durante la temporada 2008-2009 se exportaron seis millones de cajas de productos hortofrutícolas, principalmente arándanos y otros, tales como manzanas, peras asiáticas y frambuesas a mercados como Estados Unidos, Unión Europea, Asia, entre otros.
Importante ha sido la labor del SAG, organismo que en nuestro país tiene como función la certificación sanitaria de los productos silvoagropecuarios de exportación, labor que se efectúa de acuerdo a los requisitos establecidos por los mercados de destino. "Las inspecciones de los productos hortofrutícolas puede ser en origen, es decir, en las plantas exportadoras, o por los puntos de salida. En el caso de Estados Unidos la fruta debe ser muestreada bajo la modalidad SAG - USDA", explicó el directivo.
En este sentido indicó que el programa origen consiste en la inspección del producto en las plantas procesadoras, la cual tiene como finalidad verificar el cumplimiento de los requisitos sanitarios establecidos por los mercados de destino.

Fotografía: La Discusión de Chillán
Fuente: La Discusión de Chillán
Portal Fruticola

martes 24 de noviembre de 2009

En la búsqueda de la frambuesa chilena del futuro

José San Martín, investigador del INIA, explicó a Portal Frutícola que el principal objetivo del proyecto es mejorar la vida poscosecha de esta fruta, a través de un fruto firme y bien cohesionado. Añade que una vez obtenida la nueva variedad la intención es poder venderla a otros países...

En el Centro Tecnológico de Berries del Maule, parte de INIA Raihuén -en la VII Región- comenzaron en enero a trabajar en un nuevo proyecto para crear una variedad de frambuesa chilena. El estudio durará alrededor de 10 a 8 años y su principal objetivo es obtener una fruta firme y bien cohesionada.

El proyecto cuenta con el apoyo de la Universidad Católica y ha recibido recursos del Consorcio Frutícola de Asoex y de Corfo Innova. Las investigaciones en tanto, se están realizando en dos centros: en la Estación Experimental de Pirque de la Universidad Católica y en el Centro Regional de INIA Raihuén, el segundo en Villa Alegre, en la Región del Maule.

José San Martín, investigador de INIA Raihuén, explica que "estamos trabajando para obtener variedades tanto para fresco como variedades para la agroindustria. En fresco el objetivo es básicamente obtener un fruto grande, firme, bien cohesionado y que tenga un sabor, color y aroma que pueda interesarle al mercado".

Especifica que dentro de las principales características que la fruta debe tener destaca la vida poscosecha. "Es algo prioritario", dice San Martín. En palabras del investigador, es especialmente trascendental porque "la frambuesa no tiene las características, por ejemplo, de los arándanos, las frambuesas son mucho mas perecibles".

Pero más allá de las características que se puedan obtener en cuanto a vida poscosecha. En opinión de San Martín el mejoramiento genético de la frambuesa tiene relación también con que los cultivos de esta fruta en Chile -cerca de 12 mil hectáreas- corresponden a lo que él llama "cultivo social", es decir, pertenecen a pequeños agricultores. Por eso, el interés es encontrar una nueva variedad para mejorar sus productos y por supuesto, sus retornos.

El otro factor importante en el cual José San Martín enfatiza, es en la posibilidad de que Chile opte por ejemplo, a un rumbo parecido al de Nueva Zelanda: "Un país desarrollado que se ha dedicado a producir tecnología y a exportarla, a vender la producción de nuevas variedades". Una idea que para él podría ser aplicable a la variedad de frambuesa en la cual están trabajando.

Ante este panorama, explica que en caso de que se venda una patente "pensamos que el costo debería ser bajo para los productores"- afirma San Martín- "y en eso estamos de acuerdo tanto con la empresa privada como con el Gobierno, que seguramente pueda subsidiar el costo de estas variedades para el pequeño agricultor".
Por ahora, el proyecto está en la primera etapa, la cual debiera culminar en un plazo de dos a tres años. En esta fase los investigadores trabajarán en la creación de un banco de germoplasma para realizar cruzamientos y recombinación de genes. A partir de ellos, se realizarán cultivos con las nuevas plantas obtenidas a partir de las cuales se efectuarán sucesivas selecciones hasta obtener el resultado deseado.

Fotografía: Minagri
Fuente: Portal Frutícola